LA CIUDAD DE MONTEVIDEO
Al recorrer las callejuelas angostas de nuestra Ciudad Vieja, se observan las características principales de las casas y algunos edificios importantes que aún se conservan como testimonio de nuestro pasado, También se puede encontrar la influencia de los españoles en San Felipe y Santiago de Montevideo.
La Ciudad Vieja de Montevideo es muy linda, de la època colonial se conservan objetos , parte de la muralla,algunos edificios y casas. Las características de la construcción española son bien diferentes de la construcción portuguesa que habíamos visto en Colonia del Sacramento. Es muy lindo caminar por sus calles observando las casas de enormes y anchas paredes y angostas veredas, con techos de azotea, con sus grandes aberturas, rejas y adornos hermosos. También poder imaginar a nuestros antepasados caminando por las calles de tierra y adoquines con angostas veredas. Montevideo colonial era muy lindo.
Defensa de la ciudad
La ciudad estaba protegida por una muralla que tenía dos portones que comunicaban el campo con la ciudad. Éstos eran los portones de San Pedro y de San Juan. En esa época cuando caía el sol, tiraban un cañonazo al aire, para que toda la gente que estaba afuera de la ciudad, entrara y pasara la noche protegida dentro de las murallas.
La Puerta de la Ciudadela:
Uno de los lugares principales en la Ciudad Vieja que aún se conserva es la Puerta de la Ciudadela, reconstruida piedra a piedra. Estaba casi toda reformada pero se veía la parte original.
Comunicaba la ciudad con la c iudadela, donde estaban los militares que la defendían. La Ciudadela era una pequeña fortaleza, una edificación de defensa del Montevideo Colonial, cuya construcción bajo la dirección del arquitecto Diego Cardozo, se inició en 1741, finalizándose las obras en 1780. La puerta de la Ciudadela mantiene un
gran recuerdo, pues era la entrada a toda la fortaleza.
En los cuadros del pintor uruguayo Pedro Figari, podemos observar la arquitectura colonial
- Las casas tenian patios interiores



La imagen muestra: 1. Mosquete New Land Pattern: Arma de calibre 0,75′; cañón de 42 pulgadas. 1000 armas parecidas a estas, denominadas fusiles Tower (ex Brown Bess) fueron adquiridas por Artigas a comerciantes ingleses en el primer intento de estandarización de armamento del primitivo Ejército Oriental. 2. Carabina de Caballerí¬a modelo 1796: Con cañón de 26 pulgadas. Poseí¬a un anillo que permití¬a colgarla de la bandolera que pasaba sobre el hombro izquierdo del jinete. 3. Bayoneta de cubo de sección triangular: La bayoneta es un arma blanca muy filosa, que se acopla o cala al extremo del cañón del fusil para combatir cuerpo a cuerpo. Desde el siglo XVII al XIX la bayoneta más común era la llamada de cubo, consistente en un cilindro metálico hueco al que se adosaba una cuchilla triangular que era especialmente utilizada en los mosquetes. En el siglo XX pasó a ser un cuchillo que se puede acoplar al arma para permitir su uso como bayoneta. 4. Cartucho de papel. Contení¬a la bala y la cantidad de pólvora necesaria para el disparo. El soldado debí¬a desgarrarlo con los dientes para cargar. Unos 20 de estos cartuchos se llevaban en una cartuchera colgada del hombro izquierdo. Por lo que leí¬, el contacto continuo de la pólvora con la lengua. al romper los cartuchos, provocaba una sed insoportable a los tiradores. 5. Rifle Baker. Cañón de 75cm con estriado de un cuarto de giro. Peso: 5kg. 6. Sable bayoneta del Rifle Baker. Se fijaba lateralmente al fusil, el que con bayoneta calada medí¬a 1,75m. 7. Extremo de una pica de Sargento inglés Era un sí¬mbolo del grado, desde hací¬a varios siglos. Se puede observar en ella la barra transversal para evitar una penetración excesiva. La pica medí¬a 9 pies (3m) de longitud. 8. Equipo de marcha de un Infante del Regimiento 31 Comprende mochila de lona con el capote gris de lluvia enrollado en la parte superior; debajo se observa la cartuchera de cuero negro y la cantimplora de tambor de madera y hierro, de color azul. En la imagen
se observa parte de la bandolera de la bayoneta el utilizado por las tropas artigüistas orientales entre 1811 y 1830 y, por lo que he leí¬do, por las primeras tropas del Ejército Nacional hasta la época de la Guerra Grande (1842 – 1852). La lámina, aunque algo escasa, es un resumen de algunas armas de fuego del perí¬odo. Debajo detallo las fuentes que utilicé. Se agradecen aportes ulteriores de todos Uds. Las armas de los patriotas Las tropas antigüistas (1811 – 1820) y de la Cruzada Libertadora (1825 – 1828) se hallaban bien armadas, pero fundamentalmente con armas blancas: lanzas, chuzas, desjarretadores, sables y cuchillos o facones. El 2 de abril de 1811, por ejemplo, Miguel Estanislao Soler, enviado a Mercedes para contrarrestar los ataques realistas, indicaba: “Quedo arreglando 800 hombres, que tengo reunidos: y de ellos 300 y más con carabinas y fusiles, algunos otros con pistolas y sables… ” Es decir, inicialmente no llegaban a un 40% los hombres con armas largas. Durante la Batalla de las Piedras, el General José Artigas dispuso solamente de 400 hombres de infanterí¬a -con armas de fuego- y otros 600 de caballerí¬a, armados con lanzas, sables y pistolas. Las armas de fuego eran inicialmente las que los propios combatientes traí¬an consigo al alistarse y por ello, sumamente variadas. Luego se agregarí¬an las armas capturadas a los españoles y unos 1.000 fusiles Modelo 1783 (Tower, ex Brown Bess) adquiridos por Artigas a los ingleses. La situación mejoró bastante para 1825, cuando las fuerzas patriotas usaron armamento fabricado o provisto por las Provincias Unidas (actual Argentina). Hasta después de la Guerra Grande (1852) las armas de fuego en nuestro paí¬s utilizaban la llave de chispa o de pedernal, robusta pero lenta y no siempre segura (1 de cada 6 disparos no salí¬a). Eran armas pesadas (4,65kg un fusil; 1,7kg una pistola). La infanterí¬a usaba el fusil Modelo 1777, que se mantuvo en activo hasta 1845. Era una arma muy larga: 1,93m con la bayoneta calada y estaba pensada para repeler los ataques de la caballerí¬a. Las tropas montadas usaban carabinas, bastante más cortas que los fusiles, pero armas aún muy pesadas. Por esta razón, se cortaba el cañón a los fusiles viejos obteniéndose así¬ la tercerola o fusil recortado, bastante más cómodo para disparar y transportar a caballo, aunque de menor alcance. Otra arma importante era el trabuco, arma equivalente a las modernas escopetas: su cañón de boca acampanada se cargaba con metralla y se disparaba a corta distancia, con efectos estremecedores. Las pistolas eran de modelos muy diversos (españolas, francesas, inglesas) y tení¬an corto alcance, pero se podí¬an llevar 2 o 3 en la montura de un jinete, lo que le brindaba potencia de fuego en las montoneras de jinetes. Recién durante la Guerra del Paraguay (1865 – 1870) se adoptaron las armas de pistón con bala Minié rayada, que les brindaba mayor precisión. A. Fusil de chispa Modelo 1783. Fuente: “El Nacimiento de nuestra Nación: 1811 – 1830″ Fusil de avancarga: calibre 17,5mm; longitud del arma: 1,47m. Disparaba una bala de plomo esférica, de 27g, a 450 m/s, impulsada por pólvora negra. Su alcance máximo era de 250m, aunque el útil no pasaba de 100m. La cadencia de tiro, con personal muy ejercitado, era de 2 disparos/min. El arma era muy imprecisa: 2 de cada 3 veces se erraba a un blanco del tamaño de una casa de 2 pisos. El Gral. Artigas intentó normalizar los fusiles de chispa del Ejército mediante la adquisición de 1.000 fusiles Tower de origen inglés, pero sus esfuerzos fueron vanos por falta de recursos. B. Bayoneta para fusil de chispa Modelo 1783. Fuente: “El Nacimiento de nuestra Nación: 1811 – 1830″ La bayoneta se fijaba al extremo del fusil mediante un dispositivo de cubo. Era de sección triangular, de una longitud de 33cm y terminaba en una punta acerada de 10cm. Su peso rondaba los 300g. Los fusiles con bayoneta permití¬an al infante usarlos como picas para rechazar los ataques de la caballerí¬a y como lanzas en los combates cuerpo a cuerpo. C. Tercerola de 1825. Fuente: “Historia del Ejército” La tercerola o carabina tení¬a un calibre similar al del fusil, pero era un arma Mais corta y ligera. Lo corto del cañón limitaba el alcance a unos 100m. El nombre “tercerola” deriva del hecho que los jinetes la portaban terciada a la espalda. D. Trabuco Oriental o Naranjero. Fuente: “Historia del Ejército” Se trata de un arma de gran calibre y boca ancha, cargada con metralla de recortes de metal. Su disparo a quemarropa era equivalente al de un pequeño cañón. Era muy apreciada por las tropas orientales y según indica el historiador Romeo Zina Fernández: “La lanza y el trabuco naranjero constituí¬an la dotación ocasional de algunas milicias montadas, ya sea porque se careciese de las otras armas regulares, carabinas, espadas y pistolas”. E. Pistola de chispa modelo francés (1811). Fuente: “Historia del Ejército” Arma de cañón relativamente largo, de calibre 14 o 17,5mm. El arma era bastante pesada (1,7 Kg.) y su alcance muy corto, pero podí¬a llevarse fácilmente al cinto o en pistoleras a los lados de la montura. Según Zina Fernández “Los Blandengues estaban armados, una parte con carabina y sable, y el resto con dos pistolas y el sable”. También las fuerzas de Dragones usaban pistolas en el combate cuerpo a cuerpo F. Pistola de chispa perteneciente al General Lavalleja (1825). Fuente: “El Nacimiento de nuestra Nación: 1811 – 1830″ De 25cm de longitud, con cañón de bronce y caja de madera esculpida con aplicaciones de plata. A esta arma le falta la baqueta. Boleadoras La baleadora o boleadoras (hasta fines del siglo XIX simplemente bolas) son un arma arrojadiza creada por los indígenas de la Patagonia y las Pampas y luego adoptada y modificada por los gauchos. Descripción Consta de dos o tres bolas, piedras muy duras pulidas en forma casi esférica o muy raramente erizadas. El diámetro de cada una de las bolas suele ser de unos 10 cm en las boleadoras de combate o de caza mayor. Tales piedras se encuentran unidas por tientos o guascas, tiras de cuero. Los aborígenes usaban como materia prima para los tientos el cuero de guanaco y el cuero del cogote (cuello) y el tendón de la pata del ñandú. Con el paso del tiempo y la introducción de la ganadería, los tientos fueron reemplazados por reatas de tres cabos de cuero trenzado, generalmente de vacuno. DAGA: La daga se diferencia del facon por ser bastante mas fina y corta PUÑAL: El gaucho denomino puñal al cuchillo de hoja triangular y sin S, mucho menor que el facon y si era mas pequeño lo denomino “verigero” en clara alusión por portarlo de adelante en la cintura en contacto con esa zona del cuerpo. FACON: Arma blanca entre cuchillo y espada cuya longitud varia entre 30 y 80 cm. de largo, con hoja larga y recta como de 4 cm. de ancho con filo y contra filo. Posee gavilán llamado guarda puño, travesaño o S. A los extremadamente largos se los denominaba “caroneros” pues se los llevaba entre las caronas del recado por ser incómodos para llevarlos en la cintura. Generalmente estos caroneros carecían de S. 



Simón Bolívar
«La soberanía particular de los pueblos será precisamente declarada y ostentada, como objeto único de nuestra revolución; la unidad federal de todos los pueblos e independencia no solo de España sino de todo poder extranjero (...)».Artigas ratificó entonces el uso de la bandera creada por 









